Los tres pasos de los sueños
Una mañana estaba escudriñando
la Biblia y pude ver en un versículo algo que anteriormente lo había pasado por
alto. Parecía que era primera vez que leía esa porción, a pesar que
reiteradamente lo había hecho, pero esa mañana fue diferente. Me quedé
concentrado en ese verso pensando con detalle el significado que estaba
encerrado y escondido en él. El texto bíblico es el siguiente:
“He aquí el impío concibió
maldad, se preñó de iniquidad,
y dio a luz engaño”
Salmo 7:14
Literalmente este verso habla
del hombre impío y el proceso que se lleva a cabo para cometer sus pecados. Sin
embargo, me di cuenta que este mismo proceso de concebir, preñarse y dar a luz
se aplica a nuestros sueños. Analicemos detalladamente estos tres pasos y nos
daremos cuenta de este principio universal.
1.- El Concebir, la etapa de la concepción. En el proceso de la
reproducción humana este es el comienzo de la vida del hombre, es el momento de
donde el esperma del varón fecunda el óvulo de la mujer. Y de la misma manera sucede
con los sueños, este es el momento de la
concepción de un pensamiento que nos impacta.
Buscando en el diccionario el
concepto de la palabra concebir,
conseguí que es formar o recibir una idea en nuestra mente. Y es esto
precisamente lo que sucede con un sueño, viene a nuestra mente una repentina
idea que prácticamente cambia el curso de nuestros pensamientos. Es esa idea
que no dejamos de pensar en ella y que poco a poco comienza a tomar fuerza en
nosotros. Si usted estudia la historia
se dará cuenta que ha sido el concebir grandes ideas lo que ha hecho la
diferencia. Por ejemplo, Thomas Alva Edison concibió la idea de que podía
inventar la bombilla eléctrica y lo hizo. Alejandro Grahan Bell concibió la
idea de crear el teléfono en el año 1883 y hoy ha sido una bendición para el
mundo entero. Ray Kroc concibió la idea de crear una franquicia de hamburguesas
con el nombre de McDonald a nivel
mundial y hoy eso es una realidad. Todo, absolutamente todo lo que el hombre ha
podido realizar, primero lo concibió en su mente.
Si usted no ha concebido una gran
idea, le doy un consejo que personalmente lo he practicado y me ha dado
resultados; Simplemente vaya a la oración con Dios y pídale que coloque en su
mente y en su corazón las ideas que él tiene reservadas para usted. Después de
esa oración hecha con fe, no se
sorprenda que su mente comience a recibir pensamientos de grandes proyectos y
el concebir sueños que seguro transformará para siempre su destino.
2.- Preñarse, la etapa de la formación y del
crecimiento interno. Después de una mujer concebir, comienza la etapa del crecimiento de la
criatura dentro de ella. Normalmente la duración de ese proceso es de nueve
meses. Sin embargo, en ese tiempo, la mujer debe tener un sumo
cuidado para no perder lo que ha concebido. Sabemos que muchas han abortado su
bebé, ya sea por enfermedades y otras por descuido. En la etapa de preñarse de
un sueño es cuando este comienza a crecer en nosotros y, así como la mujer debe
cuidarse, así nosotros debemos cuidar de no abortarlo. Ahora, ¿cuándo alguien
corre el riesgo de abortar un sueño? Simplemente cuando deja de pensar y
trabajar en él. Cuando usted tiene un sueño pero ya este no le motiva y de cuando en cuando
piensa en él, es porque ya está a punto de perderlo, así como una mujer pierde
un bebé en un aborto. Es por esto que en esta etapa usted tiene que cuidar de
ese sueño que Dios ha traído a su mente y comenzar a darle crecimiento
internamente. No permita que las personas negativas, pesimistas e incrédulas
tengan influencia sobre usted y como
resultado le hagan abortar sus sueños.
3.- Dar a luz, etapa de la manifestación física. El nacimiento de un bebé
se puede catalogar como algo extraordinariamente emocionante. Es contemplar con los ojos
físicos y tocar cuidadosamente con las manos esa criatura que se mantuvo oculta
durante nueve meses y que nos mantuvo a la expectativa de cómo sería su
rostro. Si usted es padre o madre sabe
muy bien a que me refiero.
Esta última etapa, es cuando el
sueño que hemos concebido y ha crecido dentro de nosotros, se ha hecho una
realidad, o lo que es lo mismo, se ha hecho visible. Es el momento del júbilo
porque lo que tanto hemos esperado, por fin podemos disfrutarlo. Creo que son
estas experiencias lo que hace que la vida tenga sentido y las que permiten que
nos tracemos nuevos y más altos retos.
Un sueño cumplido es una
inyección de motivación para nuestras vidas. Es lo que nos dice que si somos
útiles y que Dios nos ha dado habilidades para
alcanzar mejores posiciones. Es por esta causa que le insto a llegar hasta
el final en sus objetivos y de considerar estos tres pasos que se dan en los
sueños (si es posible repáselos) y tomarlo como una brújula que le dará
dirección en su caminar diario.
Si este material fue de bendicion para su vida, recomiendecelo a otras personas que usted sabe que lo necesita...







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